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JORNADA DE DIGNIDAD Y NOVIOLENCIA El drama de la prostitución
En Los Últimos llevamos un tiempo trabajando sobre la realidad de la prostitución y en diálogo con lo que sucede en el barrio de Usera, donde existe un creciente negocio con casas de prostitución y otros locales en los que se explota sexualmente a mujeres en su mayoría inmigrantes. Ante esta realidad, que ha sido varias veces noticia en la prensa, y que se nos presenta todos los días en las calles del barrio a través de la publicidad que colocan incesantemente en los coches aparcados y salpica las aceras de todo el barrio, hemos decidido organizar unas jornadas donde plantear y abordar este tema desde la dignidad y la noviolencia.
El esquema de la jornada es el siguiente:
Viernes 10 de febrero
21 hs.- Presentación y explicación de la acción nocturna. 21:30 hs.- Acción en la calle 22:30 hs.- Diálogo y Cierre
Sábado 11 de febrero
10 hs.- Taller de diálogo noviolento. 14 hs.- Comida 15:30 hs.- Café+preparación de la acción de la tarde 17 hs.- Diferentes acciones en la calle. 19:30 hs.- Acto público frente a la Junta Municipal de Usera
Precio: 15 euros. Los interesados deberán escribir un mail antes del 8 de febrero a:
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POSICIONAMIENTO
"Me violaron durante cinco días. No me pude negar. Llorando imploré a Dios que me ayudase a escapar. Deseas estar muerta. Pero la muerte no llega. Violada, violada. Te fuerzan por delante y por detrás. Aunque grites, no hay nadie. Estás ahí en la arena, te hacen eso durante días. No hay nadie que te ayude. Nadie". Alice es una mujer congoleña que se vio forzada a huir de la guerra y en el camino hacia España fue violada incesantemente. Ese infierno no terminó al llegar aquí. El 97% de las mujeres prostituidas en nuestro país son inmigrantes, mujeres obligadas a salir de sus países por las guerras, la explotación, el paro y la miseria que nuestras multinacionales, con la complicidad de nuestros gobiernos y el beneplácito de nuestro silencio generan allí, y de lo que nosotros nos beneficiamos. Mujeres que huyendo de la explotación se encuentran con una esclavitud aún más salvaje. La trata de niños y niñas para el comercio del sexo mueve en el mundo más de 40.000 millones de dólares, es el primer negocio mundial antes incluso que la venta de armas y drogas. En España la trata y prostitución de mujeres es un negocio que mueve unos 18.000 millones de euros anuales, un negocio muy rentable, ya que sus víctimas pueden ser vendidas y revendidas una y otra vez, una y mil veces. Un negocio del que se benefician desde los ayuntamientos por el pago del IVA, las tasas e impuestos municipales de los clubs “legales”, hasta los medios de comunicación, los bancos y paraísos fiscales que engordan sus arcas gracias al dinero negro que genera este negocio, o los proxenetas. Hay más de 400.000 personas obligadas a prostituirse en más de 5.000 prostíbulos (que se hayan contabilizado) en nuestro país, y se calcula que los proxenetas obtienen unos 110.000 euros al año por cada una de ellas. Los españoles gastamos 50 millones de euros diarios en prostitución, y 30 mil turistas viajan cada año a países empobrecidos en su mayoría de Iberoamérica en busca de sexo con niños.
En nuestro barrio la realidad de la prostitución también es escandalosa: todos los días vemos en las ventanillas y los limpiaparabrisas de los coches la publicidad humillante donde se anuncian multitud de casas y locales en los que mujeres, en su mayoría inmigrantes, son obligadas a ejercer la prostitución.
Tenemos la responsabilidad tanto nosotros como ciudadanos, como ustedes, representantes políticos del barrio, de luchar por acabar con esta esclavitud. No podemos acostumbrarnos a convivir con la injusticia y la humillación y mirar para otro lado, como si fuese normal que una mujer sea violada diariamente 10, 15, 20 veces. Una sociedad que acepta esto es una sociedad prostituida en todas sus dimensiones.
Desde "Noviolencia y Acción Solidaria" decimos NO a la prostitución, NO a la violación de la dignidad de la persona. La prostitución no es un trabajo, no podemos permitir que estas mujeres tengan que pasar por esto, y todo por haber soñado y luchado por el deber de alimentar a sus hijos y sacar adelante a sus familias en un mundo que roba a los débiles. Exigimos al gobierno local, en diálogo con los ciudadanos, asociaciones y plataformas del barrio, que nos responsabilicemos en hacer frente a esta realidad salvaje y juntos nos comprometamos a erradicarla
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